Hola de nuevo, Jekyll
Luis Mayoral
por Luis Mayoral
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Los viejos del lugar (unos santos) ya están acostumbrados a que cada par de años a lo máximo acabe cambiando de arriba a abajo esta página.

Ha pasado por gestores de contenidos de desarrollo propio (uno de ellos en PHP hace muchos años, otro más recientemente en Ruby on Rails). Ha pasado por gestores de contenido ajenos (así que recuerde, y limitando el listado a aquellos en los que la prueba durase más de una semana, Movable Type, Joomla, PHP-Nuke, Nucleus y Drupal). También por generadores estáticos, como Jekyll y Octopress. Y hasta hace unos días, Wordpress.

¿Por qué abandono Wordpress?

Tengo mucho respeto a PHP. Aunque ya llevaba años desarrollando aplicaciones de escritorio, mi salto al desarrollo web se produjo en 2001, y el primer lenguaje que usé fue precisamente PHP. Desde muy temprano aprendí la potencia y la gran flexibilidad que tiene. Y es esto último, la flexibilidad, lo que considero una de sus mayores defectos.

Una página en PHP puede ser algo tan simple como meter código dentro de una etiqueta <?php ?> en mitad de un HTML normal y corriente:

<!DOCTYPE html>
<html>
  <body>
    <h1>Mi primera página en PHP</h1>

    <p>
      <?php echo "¡Hola mundo!"; ?>
    </p>
  </body>
</html>

Si andas dando tus primeros pasos en la programación, solo sabes programación procedural, pero lo anterior te parece un horror y lo quieres hacer mejor, no hay problema. Puedes tener ficheros de código PHP que generen el HTML a partir de plantillas, usando algún motor de plantillas tipo Smarty.

Si quieres hacer las cosas bien, con programación orientado a objetos, PHP sigue siendo tu lenguaje. Puedes desatar toda su potencia con frameworks maravillosamente construidos, como Zend, o cosas más del estilo de Rails, como puede ser Symfony.

Básicamente, depende de ti hacer un código PHP maravilloso o hacer una gran basura.

Si alguna vez te da por curiosear el código de Wordpress, te encontrarías las tres cosas anteriores. Páginas HTML con algún que otro fragmento en PHP. Ficheros PHP totalmente procedurales. Clases en PHP muy bien construidas. No hay una arquitectura claramente definida. La cosa empeora cuando empiezas a añadir plugins de terceros. Si el código de Wordpress puede llegar a dar miedo, el de los plugins, en líneas generales, aterroriza.

Wordpress es todo lo contrario a lo que yo entiendo y defiendo como software bien desarrollado. Nunca me he sentido cómodo usándolo. No me consolaba para nada pensar que es uno de los proyectos de software más usados del mundo.

Mucho tendría que cambiar en el futuro para que volviese a usarlo.

La alternativa: Medium

Me encanta Medium. Desde hace tiempo pienso que es una de las experiencias de escritura mejor conseguidas. Y en cuestión de lectura también tiene una experiencia de lo más cuidada. Las herramientas para poder subrayar o comentar el contenido son una delicia. Si conectas tu cuenta de Twitter o Facebook con el servicio, puedes seguir de forma automática en Medium a aquellas personas que ya seguías en otras redes.

Pero también tiene sus contras. Como cualquier empresa, Medium busca la manera de generar dinero. Dentro de esa búsqueda, lanzó hace un tiempo un modelo de suscripción de 5$ al mes para pagar a los autores. Estas suscripciones tenían como intención el evitar meter anuncios en la plataforma. Junto a esto, para determinar qué autores se merecían más cobrar parte de ese dinero, añadieron los aplausos. Y con esto se empezó a torcer todo.

Sobre el papel, si yo soy suscriptor y a lo largo de un mes aplaudo una vez a cinco historias de distintos autores, estaré dando 1$ a cada uno de ellos. Si hago 250 aplausos a distintos autores, literalmente estaré dándoles dos céntimos a cada uno. También puedo aplaudir varias veces al mismo, o no aplaudir. En este último caso se repartiría entre los más populares de la plataforma, aunque yo no haya leído nada de ellos.

Esto ha convertido Medium en una búsqueda constante de los aplausos fáciles. Si no recibes aplausos, no se te destaca. Si no se te destaca, es muy complicado que te visiten. Si no te visitan, no existes.

Medium ofrece a los no suscriptores el poder leer hasta tres historias exclusivas de suscriptores al mes. Al principio, la newsletter que Medium manda de forma periódica mostraba en un primer lugar a la gente de tu red que había publicado o le había gustado algo. A día de hoy esa newsletter es casi todo contenido para el cual necesitas estar suscrito. Si visitas la portada de Medium te ocurre lo mismo, es muy complicado localizar las historias de las personas que sigues.

La experiencia para la gente que no está registrada en Medium también ha empeorado. Actualmente es un bombardeo de notificaciones para que te registres y te hagas premium.

No quería esa experiencia para la gente que de vez en cuando para por aquí y lee lo que escribo, así que tocaba seguir buscando.

La vuelta a Jekyll

Como comentaba al principio de esta entrada, no es la primera vez que lo que aquí se ve está generado por Jekyll. En su momento las opciones eran utilizar GitHub Pages con un conjunto muy limitado de Jekyll, como subdominio dentro de github.io, o bien montar algún Apache o nginx en un servidor propio, construir en local el contenido de Jekyll y subirlo vía FTP o rsync al servidor. Nada complicado, pero un poco tedioso.

A día de hoy, GitHub Pages ha evolucionado muchísimo, soportando más plugins de Jekyll, posibilidad de utilizar dominios propios, generación automática de las páginas al hacer commit si tu sitio es compatible con Pages, y la ya tradicional publicación de la rama gh-pages. Aparte, han salido multitud de servicios especializados en el alojamiento de páginas estáticas, como Netlify, que incorporan todo tipo de facilidades para proyectos Jekyll. Además desde hace ya tiempo también soporta HTTPS integrando certificados emitidos con Let’s Encrypt. Una maravilla, vamos.

¿Dónde están los comentarios?

He estado muy tentado de volver a poner Disqus, pero de momento he preferido no hacerlo.

Han pasado ya unos cuantos años desde la primera vez que usé Disqus. Primero en la anterior versión Jekyll de esta web, posteriormente en la vuelta a Wordpress. Durante mucho tiempo estaba encantado con el servicio, pero poco a poco las cosas fueron cambiando dentro de Disqus haciendo que la experiencia haya ido a peor.

Disqus necesitaba buscar una manera de monetizar el servicio, y decidió apoyarse en un aumento de la publicidad que acompañaba a los comentarios. Aun así, a finales de 2016 quedó tocado cuando tuvo que despedir a un 20% de su plantilla, momento en el que comentaron que iban a focalizarse todavía más en servicios para publicaciones y anunciantes. Para rematar la faena, a finales de 2017 Zeta Global, una multinacional dedicada al marketing y la tecnología, adquirió Disqus. ¿Adivináis para qué?

¡Pero yo quiero poder comentar!

Es por eso que he planteado el siguiente experimento.

Voy a seguir anunciando todas las cosas que publique a través de las redes sociales. Además, todas las entradas que publique por aquí serán también publicadas en mi perfil de Medium. Allí podrán ser anotadas, comentadas, replicadas… Lo que os apetezca.

Veremos cual de los dos formatos me acaba convenciendo más.